martes, abril 11, 2006

Libros, útiles, películas...


El segundo viaje a Garabato no sólo permitió cumplir los objetivos iniciales de 2006, sino también sorprendernos. Relanzamos la biblioteca, le dimos útiles a cada uno de los alumnos de la escuela rural número 1048 y, con un reproductor de DVD, conseguimos disparar mil asombros en cada chico... Sucede que el comedor, a partir de ahora, podrá ser también un punto de encuentro para ver películas...

Fernando Kejval, Francisco Alloco y Waldemar Iglesias, quienes participamos del segundo viaje, les agradecemos a: Tharsis, Banco Provincia, Adriana Torres, Martín Tenca, Sebastián Fernández, Mariano Zorzoli, Sebastián Besana, Gerardo Márquez, Gabriel Leone...

domingo, abril 09, 2006

Y la pelota hizo magia...



Hay magia en esa pelota. Y es una magia que se transfiere también a esos ojos que desnudan mil asombros. El segundo viaje a Garabato es testimonio de ese milagro tan sencillo, tan grande. Hay chicos felices, juntos, que gritan, que corren, que miran, que festejan, que se abrazan, que saltan, que vibran, que viven... Ahí está la número cinco, en el medio, haciendo lo que más sabe y que mejor le sale: magia.

miércoles, marzo 01, 2006

¿Qué es la matemática?

Lo que sigue es una notable aproximación a la matemática desarrollada por el impecable Adrián Paenza en la contratapa del diario Página 12. Pase y lea:

Estas reflexiones fueron inspiradas en un libro de Keith Devlin (¿Qué es la matemática?). Sugiero que lean con la mayor flexibilidad posible. No es patrimonio mío (ni mucho menos). Es un recorrido por una historia que me parece que uno no debería ignorar y, quizá, cuando termine, haya aprendido algo que no sabía.Si hoy parara a una persona por la calle y le preguntara "¿qué es la matemática?", probablemente contestaría que es el estudio o la ciencia de los números. Lo cierto es que esta definición tenía vigencia hace unos 2500 años. O sea, que la información que tiene el ciudadano común sobre una de las ciencias básicas es equivalente a la de ¡veinticinco siglos atrás! ¿Hay algún otro ejemplo tan patético en la vida cotidiana?En ese tiempo, la humanidad ha recorrido un camino tan largo y tan rico que creo que podríamos aspirar a tener una respuesta un poco más actual.Es probable que la mayoría de la gente esté dispuesta a aceptar que la matemática hace aportes valiosos en los diferentes aspectos de la vida diaria, pero no tiene idea de su esencia ni de la investigación que se hace actualmente en matemática, ni hablar de sus progresos y expansión.Para lograr captar algo de su espíritu, acompáñeme en este viaje que sirve para refrescar –a muy grandes rasgos– los primeros pasos y la evolución de la matemática a través del tiempo. La respuesta a la pregunta –¿qué es la matemática?– ha variado mucho en el transcurso de la historia. Hasta unos 500 años antes de Cristo, aproximadamente, la matemática era –efectivamente– el estudio de los números. Me refiero, por supuesto, al período de los matemáticos egipcios y babilonios, en cuyas civilizaciones la matemática consistía casi absolutamente en aritmética. Se parecía a un recetario de cocina: haga esto y aquello con un número y obtendrá tal respuesta. Era como poner ingredientes en la batidora y hacer un licuado. Los escribas egipcios utilizaban la matemática para la contabilidad, mientras que en Babilonia eran los astrónomos los que la desarrollaban de acuerdo con sus necesidades.Durante el período que abarcó desde los 500 años antes de Cristo hasta los 300 después de Cristo, aproximadamente 800 años, los matemáticos griegos demostraron preocupación e interés por el estudio de la geometría. Tanto que pensaron a los números en forma geométrica. Para los griegos, los números eran herramientas. Así fue como los números de los babilonios “les quedaron chicos...”, ya no les alcanzaban. Tenían los naturales (1, 2, 3, 4, 5, etc.) y los enteros (que son los naturales más el cero y los números negativos), pero no eran suficientes.Los babilonios ya tenían también los números racionales, o sea los cocientes entre los enteros (por ejemplo: 1/2, 5/3, -7/8, (-13/15), 7/-19, 0, 12/13, etc.), que proveían el desarrollo decimal (5,67 o 3,8479) y los números periódicos (0,4444... o 0,191919...). Estos les permitían medir, por ejemplo, magnitudes mayores que cinco, pero menores que seis. Pero aún así eran insuficientes.Algunas escuelas como la de los “pitagóricos” (que se prometían en forma mística no difundir el saber) pretendían que todo fuera mensurable, y por eso casi enloquecieron cuando no podían “medir bien” la hipotenusa de un triángulo rectángulo cuyos catetos midieran uno. O sea, había medidas para las cuales los números de los griegos no se adecuaban o no se correspondían. Es entonces que “descubrieron” los números irracionales... o no les quedó más remedio que admitir su existencia.El interés de los griegos por los números como herramientas y su énfasis en la geometría elevaron a la matemática al estudio de los números y también de las formas. Allí es donde empieza a aparecer algo más. Comienza la expansión de la matemática que ya no se detendrá. De hecho, fue con los griegos que la matemática se transformó en un área de estudio y dejó de ser una mera colección de técnicas para medir y para contar. La consideraban como un objeto interesante de estudio intelectual que comprendía elementos tanto estéticos como religiosos.Y fue un griego, Tales de Mileto, el que introdujo la idea de que las afirmaciones que se hacían en matemática podían ser probadas a través de argumentos lógicos y formales. Esta innovación en el pensamiento marcó el origen de los teoremas, pilares de las matemáticas.Muy sintéticamente podríamos decir que la aproximación novedosa de los griegos a la matemática culmina con la publicación del famoso libro Los elementos, de Euclides, algo así como el texto de mayor circulación en el mundo después de la Biblia. En su época, este libro de matemática fue tan popular como las enseñanzas de Dios. Y como la Biblia no podía explicar al número π, lo “hacía” valer 3.Siguiendo con esta pintura a trazos muy gruesos de la historia, es curioso que no haya habido demasiados cambios en la evolución de las matemáticas sino hasta mediados del siglo XVII, cuando –simultáneamente en Inglaterra y en Alemania– Newton, por un lado, y Leibniz, por el otro, “inventaron” el cálculo.El cálculo abrió todo un mundo de nuevas posibilidades porque permitió el estudio del movimiento y del cambio. Hasta ese momento, la matemática era una cosa rígida y estática. Con ellos aparece la noción de “límite”: la idea o el concepto de que uno puede acercarse tanto a algo como quiera, aunque no lo alcance. Así “explotan” el cálculo diferencial, infinitesimal, etcétera. Con el advenimiento del cálculo, la matemática que parecía condenada a contar, a medir, a describir formas, a estudiar objetos estáticos, se libera de sus cadenas y comienza a “moverse”.Los matemáticos estuvieron en mejores condiciones de estudiar el movimiento de los planetas, la expansión de los gases, el flujo de los líquidos, la caída de los cuerpos, las fuerzas físicas, el magnetismo, la electricidad, el crecimiento de las plantas y los animales, la propagación de las epidemias, etcétera.Después de Newton y Leibniz, la matemática se convirtió en el estudio de los números, las formas, el movimiento, el cambio y el espacio. La mayor parte del trabajo inicial que involucraba el cálculo se dirigió al estudio de la física. De hecho, muchos de los grandes matemáticos de la época fueron también físicos notables. En aquel momento no había una división tan tajante entre las diferentes disciplinas del saber como la hay en nuestros días. El conocimiento no era tan vasto y una misma persona podía ser artista, matemática, física, y otras cosas más, como lo fueron, entre otros, Leonardo Da Vinci y Miguel Angel.A partir de la mitad del siglo XVIII nació el interés en la matemática como objeto de estudio. En otras palabras, la gente comenzó a estudiar la matemática ya no sólo por sus posibles aplicaciones, sino por los desafíos que vislumbraba la enorme potencia introducida por el cálculo.Sobre el final del siglo XIX, la matemática se había convertido en el estudio del número, de la forma, del movimiento, del cambio, del espacio y también de las herramientas matemáticas que se utilizaban para ese estudio.La explosión de la actividad matemática ocurrida en este siglo fue imponente. Sobre el comienzo del año 1900, el conocimiento matemático de todo el mundo hubiera cabido en una enciclopedia de 80 volúmenes. Si hoy hiciéramos el mismo cálculo, estaríamos hablando de más de 100 mil tomos.El desarrollo de la matemática incluye numerosas nuevas ramas. En alguna época las ramas eran doce, entre las que se hallaban la aritmética, la geometría, el cálculo, etcétera. Luego de lo que llamamos “explosión” surgieron alrededor de 60 o 70 categorías en las cuales se pueden dividir las diferentes áreas de la matemática. Es más, algunas –como el álgebra y la topología– se han bifurcado en múltiples subramas. Por otro lado, hay objetos totalmente nuevos, de aparición reciente, como la teoría de la complejidad o la teoría de los sistemas dinámicos.Debido a este crecimiento tremendo de la actividad matemática, uno podría ser tildado de reduccionista si a la pregunta de “¿qué es la matemática?” respondiera: “Es lo que los matemáticos hacen para ganarse la vida”.Hace tan sólo unos veinte años nació la propuesta de una definición de la matemática que tuvo –y todavía tiene– bastante consenso entre los matemáticos. “La matemática es la ciencia de los patterns” (o de los patrones).En líneas muy generales, lo que hace un matemático es examinar patterns abstractos. Es decir, buscar peculiaridades, cosas que se repitan, patrones numéricos, de forma, de movimiento, de comportamiento, etcétera. Estos patterns pueden ser tanto reales como imaginarios, visuales o mentales, estáticos o dinámicos, cualitativos o cuantitativos, puramente utilitarios o no. Pueden emerger del mundo que nos rodea, de las profundidades del espacio y del tiempo o de los debates internos de la mente.Como se ve, contestar la pregunta –¿qué es la matemática?– con un simple “es el estudio de los números”, a esta altura del siglo XXI es cuanto menos un grave problema de información, cuya responsabilidad mayor no pasa por quienes eso piensan sino de los que nos quedamos de este otro lado, disfrutando algo que no sabemos compartir.

Por Adrián Paenza

Fuente: www.pagina12.com.ar

lunes, febrero 27, 2006

Por más padrinos

En la Argentina hay 376.286 chicos de entre 12 y 17 años que no van a la escuela. Un dato preocupante del Ministerio de Educación. A este escenario se suman otras cifras: el abandono escolar nacional entre 2003 y 2004 alcanzó el 1,8% en EGB1 y EGB2, el 8,4% en el EGB3 y el 15,5% en Polimodal. Además, las condiciones de las escuelas no ayudan: en el país hay 13.200 escuelas rurales, la mayoría con recursos insuficientes.Sin embargo, en medio de este contexto, los corazones continúan trabajando por estos chicos y muchos otros más. Eso es lo que la Fundación Noble del Grupo Clarín, la asociación civil Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales (APAER) y la Fundación Cimientos, con el apoyo de la Red Solidaria, promueven con la campaña Digamos Presente, que mañana inicia su 5ª edición. Una iniciativa por la educación que busca que los argentinos conozcan los problemas urgentes de las instituciones escolares para despertar la solidaridad y el compromiso con el futuro de los que menos tienen. De este modo se convoca a la gente y empresas a colaborar a través del padrinazgo de escuelas y de chicos en riesgo de deserción. Este año las caras de la campaña son Natalia Oreiro y Facundo Arana, responsables de describir la problemática y convocar la ayuda."Digamos presente" nació en 2002 con el objetivo de ayudar a las escuelas rurales que atravesaban la desolación de la crisis de 2001. En los primeros tres años se recolectaron 545.416 donaciones (entre útiles y zapatillas) entregados a 1.335 escuelas por año. En 2005 se donaron 209.321 útiles que incluían 16.000 libros escolares recién editados y se inscribieron 1.039 padrinos para escuelas y alumnos. "Apuntamos a poner en la agenda la importancia del acceso igualitario a la educación. Sin reemplazar el rol indelegable del Estado, buscamos sumar el compromiso de la sociedad y del sector privado para generar más oportunidades", enfatizó Martín Etchevers de la Fundación Noble.Como pioneros del programa, A.P.A.E.R. obtuvo el apoyo de 43 empresas que destinó al armado de huertas, invernaderos, talleres de costura y tejido en escuelas rurales que deben autoabastecer el comedor escolar y capacitar a los alumnos en un oficio. "Hay padrinos que donan ropa y libros y algunas empresas, hasta cinco kilómetros de red eléctrica", dijo Noemí Arbetman, fundadora y presidenta de A.P.A.E.R.El año pasado se destinaron $100.000 para alumnos de escuelas rurales que no tienen EGB3 y lo cursan en instituciones alejadas de dónde viven. Otros fondos financiaron cursos a distancia para maestros. "El mecanismo para incorporar a los abandonados no es la solidaridad —bueno para las urgencias— sino la educación", dice Juan Carr, de Red Solidaria.La organización sin fines de lucro, Fundación Cimientos, trabaja con un sistema de becas para evitar la deserción: es un apoyo mensual de $115 por alumno. "Hay un monitoreo del desempeño y el compromiso del becado. Si los resultados son buenos, se renueva para el año siguiente", explica Agustina Cavanagh, de Fundación Cimientos.Como todos los años varias empresas líderes sumaron su aporte para programas de inclusión es colar, padrinazgos y apoyo a escuelas rurales. Se trata de Arcor, Repsol YPF, Telecom y Tinta Fresca. La Fundación Andreani volverá a colaborar en la distribución de las donaciones.

Cómo colaborar
Llamando en forma gratuita al 0-800-777-1000 desde mañana y durante marzo se puede apadrinar, en forma individual o grupal (amigos, familia, empresas) a una escuela rural a través de APAER o a un chico para que finalice sus estudios a través de la Fundación Cimientos.

Fuente: www.clarin.com

jueves, febrero 16, 2006

"Utiles para todos" & "Una biblioteca para todos"

Luego de las dos campañas desarrolladas en el segundo semestre de 2005, como padrinos de la escuela número 1048 de Garabato, Santa Fe, comenzamos con las campañas solidarias para este 2006. Las primeras dos serán: "Utiles para todos" & "Una biblioteca para todos".
La idea es juntar suficiente material para cada uno de los casi 60 chicos que este año tendrán en "nuestra" escuela su lugar en el mundo. Por eso, estamos juntando todo tipo de elementos: lápices, lapiceras, crayones, cuadernos, carpetas, gomas, plasticola, papel glacé, cartulina, repuestos de hojas, mapas y todo tipo de libros (sobre todo escolares)... Y todo aquello que cada uno crea que puede resultar útil.

lunes, febrero 13, 2006

El país que no miramos...

La certeza de escribir esta carta nació con el contacto directo de la realidad de ese país que no miramos o que, muchas veces, preferimos no mirar. Visitar, en condición de padrinos, la escuela rural número 1048, en el paraje 115 de la localidad de Garabato, allí en la Santa Fe profunda, terminó generando esta necesidad de sumar aliados. Hay un país que no se ve y que duele. Y cuando ese país deja de ser una fotografía y se convierte en la realidad misma, el dolor aumenta. Allí nuestra Argentina se parece a lo que no queremos que se parezca: a Tanzania, a Sierra Leona, a Burkina Faso. Y la comparación no es exagerada: según datos oficiales, el 85% de los 400 habitantes son indigentes. Llovió sólo una vez en los últimos 7 meses y casi no hay agua. Todo lo que comen los chicos durante el día lo hacen en el comedor de la escuela, al que el Estado le da$ 1,45 por alumno por día (0,60 para desayuno y merienda y 0,85 para el almuerzo). Poco, demasiado poco. En ese contexto, una escuela rural (como ésta, como tantas) termina siendo una esperanza, casi la única.La visita generó también un entusiasmo: a cada uno de esos 52 chicos les sobra afecto para brindar. Un par de zapatillas para cada uno, alguna golosina o una pelota de fútbol para los recreos son el disparador del agradecimiento infinito, del recuerdo imborrable, de la emoción denunciada por esas lágrimas que asomaban. Fue un día feliz y un espacio para la reflexión: tomar conciencia de que todos, al menos un poco, podemos aportar apadrinando una escuela. Como los amigos solidarios de Los Juglares o como la gente de APAER. El resultado merece el esfuerzo: nunca habrá olvido para cada una de esas 52 sonrisas de gratitud.

Fernando Kejval
fernandokejval@yahoo.com.ar

Carta publicada el viernes 2 de diciembre de 2005 en el diario Clarín (www.clarin.com)

jueves, febrero 09, 2006

El norte argentino: retrato de carencias

"Los territorios del desafío", la segunda parte del informe del PNUD sobre la Argentina, investiga la economía y la sociedad del Norte del país. La región elegida está formada por las provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Chaco, Misiones, Formosa y Corrientes. Una "región crítica", como la denominan, "que combina altos niveles de pobreza, una potencialidad limitada, problemas graves y una imperiosa necesidad de innovación en políticas". Los que siguen son algunos datos ilustrativos de la investigación: En esta región viven algo más de 7,5 millones de personas, el 20,8% de la población argentina. Creció el 20% en la última década, casi el doble de la media nacional. Las tasas más altas corresponden a Salta y Catamarca.Un cuarto de los hogares tiene necesidades básicas insatisfechas, lo que representa casi el doble de la media nacional. Sufre el mayor índice de mortalidad infantil: el promedio supera el 22 por mil mientras que el promedio nacional es de 16.8 por mil.Tiene los más altos índices relativos de analfabetismo de la población de más de 10 años de edad en el país, más del doble de los valores promedio nacionales.El producto regional que genera es casi equivalente al de la Patagonia (9%). Sin embargo, el producto per cápita a comienzos de 2000 era la mitad del promedio nacional y un 60% inferior al promedio patagónico.

Fuente: www.clarin.com

miércoles, enero 25, 2006

Talleres para escuelas rurales

Este año comenzaremos los Talleres organizados por Los Juglares. De los mismos participarán los periodistas Oscar Barnade, Waldemar Iglesias, Daniel Avellaneda, Pablo Cheb Terrab y Sebastián Fernández; los licenciados en Ciencias Económicas Fernando Kejval y Francisco Alloco; el licenciado en Comunicación Santiago Pernin; el entrenador nacional de básquetbol Mariano Zorzoli; la docente Adriana Torres; los licenciados en Publicidad Gonzalo Aiello y Christian Falcone; y los abogados Rodrigo Risso y Martín Tenca.

La temática del primer taller será: “Hagamos un diario”, a cargo de los periodistas Waldemar Iglesias, Oscar Barnade, Daniel Avellaneda, Pablo Cheb Terrab y Sebastián Fernández.

Coordinan: Francisco Alloco, Waldemar Iglesias y Fernando Kejval.

Asesora Pedagógica: Adriana Torres.

Más información, vía mail:
wadriani@yahoo.com, fernandokejval@yahoo.com.ar, laseoarri@yahoo.com.ar

sábado, diciembre 24, 2005

Crónica de una gratitud


En un distendido viaje en auto con conversaciones sobre los temas de una típica charla de amigos, las sensaciones de ansiedad por llegar a la Escuela 1048 del paraje 115, en Garabato, se fueron incrementando a partir de la cercanía. Quizá la bisagra de saber que estaba lejos de casa se produjo en la estación de servicio de la entrada de Vera (a 730km de Buenos Aires), casi a la medianoche, cuando tuvimos el primer contacto con Mariel, la maestra de los tres grados superiores, quien nos iba a acompañar en la última parte del trayecto. En ese momento me sorprendió saber que todavía faltaban 100 kilómetros, de los cuales 80 eran de tierra... Tenía la impresión, y luego la certeza, de que nunca había conocido un lugar tan alejado de una ciudad, tan alejado de mi realidad; esa realidad que compartimos la mayoría de los argentinos que vivimos en grandes aglomeraciones de gente. Un cálido recibimiento del Director Miguel y su esposa Liliana hizo sentirme como en mi casa después del extenso viaje. El cielo estaba estrellado, increíble, como jamás había visto ni siquiera en rutas del Interior que recorro con frecuencia. Tanto la gente como el colegio me causaron una muy buena primera impresión ya que dentro de su condición de rural y con todas las limitaciones económicas que tienen, quedó claro que hay un esmerado trabajo por mantenerlo prolijo y limpio. No recuerdo haber dormido nunca en un lugar tan silencioso como este paraje de apenas 60 ó 70 casas.

A la mañana siguiente, mientras compartíamos unos mates, conocimos las aulas y las instalaciones del colegio. Unos viejos y deteriorados pupitres, juguetes desgastados por el uso de los chicos que año tras año pasan por el colegio y una notoria falta de útiles me mostraron las primeras necesidades. Pero además de todas las carencias que tienen, el problema del agua resulta principal: siete meses sin lluvia secaron la pequeña represa que acumula el agua, napas a grandes profundidades con agua salada y una precaria red de distribución son una realidad que los supera y que los obliga a depender de un suministro de dos veces por semana de unos 30.000 litros de agua para las 400 personas del paraje, que deben alcanzar no sólo para todo tipo de uso doméstico sino también para el riego de las huertas. A media mañana me sorprendí con la convocatoria de los alumnos del colegio, quienes acudieron en pocos minutos a los golpes que el director dio a la original "campana" de la escuela, hecha con un tramo de un oxidado riel de ferrocarril que ya no pasa. El cariño de todos los chicos, como también las frases de recibimiento, que estaban en los pizarrones, me hicieron sentir de una manera agradable, reconfortante.Entregamos zapatillas, golosinas y un par de pelotas de fútbol. Pareció muy poco para tanto afecto y agredecimiento recibido. También hubo un breve, simbólico y divertido partido de fútbol. Un recorrido de pocas cuadras alcanzó para ver todas las casas y una prolija capilla. Animales sueltos, algunos con problemas de alimentación y de crecimiento por tanta falta de agua completaban el paisaje del lugar. Llegó el almuerzo, llegó la sobremesa y la distensión. Pudimos relevar numerosas necesidades a las cuales intentaremos solucionar. Desde pares de medias para los chicos, purificadores de agua, máquina de coser, útiles escolares, comida y todos los etcéteras que quepan en nuestras posibilidades. A media tarde los chicos nos despidieron con una canción de agradecimiento. Ese agredecimiento también fue nuestro por tanto abrazo y tanto afecto recibido.Y de algo me quedó la gran certeza: que el esfuerzo y el tiempo dedicados son tan retribuidos que dan muchas más ganas de seguir adelante con nuestro proyecto. Siento que este emprendimiento tiene un gran objetivo: poder brindar a todos estos chicos muchas más herramientas que le permitan mejorar o ampliar su educación y su calidad de vida para que puedan, mañana, tener un mayor y mejor acceso a las fuentes de trabajo.

Por Fernando Kejval*
fernandokejval@yahoo.com.ar

*Crónica del primer viaje del Misura Rural.

martes, diciembre 20, 2005

El Misura Rural

Foto: by Walde PH. En la imagen: Pancho y Tatín junto a la Comunidad Educativa de Garabato, Provincia de Santa Fe.

Otra faceta del Misura, la de la solidaridad. En la imagen, en la Escuela Número 1048, de Garabato, Provincia de Santa Fe. El primer establecimiento que apadrinamos* a través de APAER. Con Walde, con Pancho, con Tatín, con Grazio, con Nito y con todos los que ocasionalmente se sumaron.

*Actualización: comprendió el período 2005-2010.

Nota:
Se publica hoy, 20 de diciembre, Día Internacional de la Solidaridad Humana, declarado por las Naciones Unidas en 2005.

Más sobre Misura:
En nuestro blog Misura, la Leyenda