Mostrando las entradas con la etiqueta Taller de poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Taller de poesía. Mostrar todas las entradas

jueves, octubre 30, 2025

La Magia de D10s

 

È stata la mano di Dio (Fue la mano de Dios) es una película dirigida por el italiano Paolo Sorrentino y  estrenada en 2021, ya con Diego en el Reino de los Cielos.

La escena es una auténtica belleza. Quizá (o no tan quizá) la más hermosa filmada alrededor del inabarcable Maradona.

Pronto sucedió un hecho que no es otra cosa que magia.

El film fue nominado al Premio Oscar a la Mejor Película Extranjera. No ganó la estatuilla.

Pero el D10s volvió a hacer de las suyas: de uno o de muchos modos, entró al país al que tenía prohibido el acceso.

Sorrentino lloró, emocionado, también triste. Y contó: "Sólo quería que la viera ÉL".

///

Los detalles de la película, que obtuvo 32 Premios diversos y 66 nominaciones en total, en IMDB.

viernes, septiembre 22, 2023

Sobre Macedonia do Mangao




Oscar Niemeyer, brasileño, poeta de la arquitectura. 


La otra obra de Niemeyer
(dedicada a Macedonia do Mangao)



A ella la habitan mundos
diversos, dispersos, bellezas

Pertinaz, buscó amores
y encontró dolores

Pero siempre está de pie,
ahí, entera, maga de sí misma

Jugó en cornisas lejanas
Invariablemente salió ilesa

Es quejosa, brava, intensa
Es frágil, inabarcable, absurda

Cuando duerme ofrece homenaje
Niemeyer aprende que la creó


///



Los nacimientos de Macedonia do Mangao



Ella fue la hija de un sueño a los tropiezos.
Pero no de un sueño onírico que se esfuma.

Era un sueño de cansancio y de reconstrucción
tras otro día del hastío de obedecer y de callar.

Noche previsible de los que nada tienen.
Oscuridades de la oscura esclavitud.

Macedonia resultó una recién llegada
que tenía varios siglos vividos y dolidos.

Había sido poeta a escondidas, a solas,
antes de nacer en un rincón del Nordeste de Brasil.

Esas palabras le permitían escapar de su condena,
del destino obligado para los hijos de Cabo Verde.

Su mamá, hechicera y viajada por orden ajena,
le habilitó el pasaporte de Yemanyá; nada menos.

Ella lo guardó para siempre entre los ecos
de su tierra y de su mar y de su cielo y de su gente.

Su papá, amigo de los misterios que esconden esos mitos,
hizo lo prohibido: gritó un desahogo de esperanza al verla.

En el primer amanecer de Macedonia la magia sucedió.
Sus padres se abrazaron. El tiempo no fue urgencia esta vez.

Y ese abrazo sigue latiendo en el cuerpo, en el alma
y en las musicales voces de los tres. Aunque ya no estén.

En Sergipe, en Piauí y en Ceará los escuchan.
Y bailan esos ritmos mansos. Desde hace siglos.

Allí, todos cuentan y todos saben lo más relevante:
algún día Macedonia volverá a nacer. Y a ser.


By W.