martes, septiembre 03, 2019

Nuestros amigos


A 89 años de su nacimiento, Eduardo Galeano, inmortal escritor uruguayo, nos cuenta su mirada de otro amigo imperecedero, Diego Maradona.

Una celebración de la belleza.

jueves, agosto 08, 2019

Cuando Perú humilló a Hitler

El seleccionado peruano que asombró a todos en los Juegos Olímpicos de 1936, en Berlín, ante la mirada del Führer.

Eduardo Galeano -escritor uruguayo, mago de las palabras- se asombró al enterarse de aquella historia. Eran días en los que estaba escribiendo su estupendo libro "Espejos, una historia casi universal". No lo dudó: ese episodio debía ser incluido allí, entre esos textos en los que hablan los que no tienen voz, en los que los callados gritan su verdad mentida por la versión oficial.

Lo retrató así en una entrevista concedida en Uruguay, mientras La Celeste conmovía en el Mundial de Sudáfrica y en su casa de Montevideo un cartelito colgado en la puerta decía "cerrado por fútbol": “Hitler estaba frente al palco, en el sitial de privilegio del estadio en el partido entre Perú y Austria. Perú ganó 4-2 a pesar de que el árbitro, para quitarle disgustos al Führer, anuló tres goles peruanos. Los dirigentes de la época, la FIFA y el Comité Olímpico, se reunieron esa misma noche y anularon el partido. La delegación peruana, ejemplo de dignidad, se retiró de la competencia”. Entonces, también recordó que a aquel equipo sin olvido le decían "El Rodillo Negro", por su condición arrolladora y por el color de la piel de varios de sus integrantes.

El recuerdo de aquel partido en la voz y en las palabras del escritor uruguayo generó un entusiasmo enorme en Perú. Y también cierta polémica. Sucede que en el año 2000, una investigación llevada a cabo por el periodista Luis Carlos Arias Schreiber para la revista Don Balón Perú, señala que el partido fue anulado por la invasión de aficionados peruanos al campo de juego, que estos agredieron a jugadores austríacos y que, para colmo, los dirigentes peruanos llegaron tarde a la reunión a la cual fueron citados para ofrecer su descargo. En definitiva, lo mismo que la FIFA y el Comité Olímpico habían señalado en su momento, allá por 1936, cuando Hitler soñaba un imperio ario y esas dos entidades le dieron la posibilidad de organizar los Juegos Olímpicos. También en 2008, con la misma versión, se publicó el libro "Ese gol existe", editado por Aldo Panfichi y con el sello del Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.

Aquel capítulo deportivo que habita en la memoria popular del Perú se disputó en el estadio Hertha, de Berlín, el 8 de agosto de 1936. Los sudamericanos se ganaron un lugar en las semifinales al imponerse por 4-2, luego de un arduo recorrido y tras remontar un 0-2 al cabo del primer tiempo. Pero hubo un reclamo austríaco. Decían ellos que habían sido agredidos por hinchas peruanos que habían invadido el terreno de juego. El detalle, más allá de versión oficial de la FIFA, parece curioso dentro de aquel contexto: en los días de Hitler (nacido en Braunau Am Inn, en tiempos del Imperio Austrohúngaro) aquella osadía de los simpatizantes peruanos se parecía demasiado a un imposible.

Sucede algo contradictorio en la versión oficial de la historia: la denuncia austríaca señala que las agresiones se produjeron entre el final del tiempo reglamentario y el inicio del suplementario. Sin embargo, sus futbolistas participaron del alargue sin quejas. Y en ese lapso llegaron los dos goles de la victoria sudamericana. Pregunta inevitable: ¿por qué no hubo protestas en el momento de las presuntas agresiones?

La FIFA les dio lugar a las broncas austríacas. Se concertó una reunión para las 9 de la mañana del día siguiente. Y según el documento oficial, los dirigentes peruanos llegaron recién a las 11, cuando la sesión ya se había levantado. Sin escuchar la versión de los peruanos, se decretó la repetición del encuentro para el lunes 10 de agosto. Para evitar ese atropello, Perú se retiró de la competición, a pedido de su Gobierno militar, a cargo del general Oscar Benavides. Y Austria accedió a las semifinales, a pesar de la humillación que habían sufrido en el campo de juego. Ya en esa instancia, el país de Hitler venció 3-1 a Polonia. En la final por el oro, Italia le ganó 2-1 en tiempo suplementario y se consagró. Benito Mussolini -líder de Italia- y Hitler, de algún modo, se colgaron las dos medallas más valiosas.

Los años treinta fueron de gloria para el fútbol peruano. Paricipó del Primer Mundial, disputado en Uruguay en 1930; ganó una de sus dos Copas América (en 1939, como local en Lima) y los Juegos Bolivarianos de 1938. Pero aquel partido ante Austria resultó un hito, "la historia de una dignidad", al decir de Galeano. Era la época de "El Rodillo Negro", bautizado como tal en 1935 tras una gira de Alianza Lima por Chile. Inicialmente, era el apodo de la delantera conformada por José María Lavalle, Adelfo Magallanes, Lolo Fernández, Alejandro Villanueva y José Cholo Morales. De ellos, Lavalle, Magallanes y Villanueva eran negros. Los dos últimos estuvieron bajo el cielo de Berlín ante Austria, en nombre de otra epopeya. Entonces, en días de la propaganda nazi, nada podía molestar más que el éxito de ellos en unos Juegos Olímpicos organizados para demostrar la pretendida superioridad aria.

Texto de Planeta Redondo publicado en Clarín.

sábado, julio 06, 2019

Misura, Nosotros


A la sombra del negocio creciente y alejado de las cámaras que televisan todos los detalles de todos los partidos de todos los torneos, también existen otras manifestaciones del fútbol: la del carácter lúdico, la del sentido de pertenencia, la del auténtico espíritu amateur. Misura, como tantos otros equipos que compiten en las seis categorías del torneo de la Universidad de Buenos Aires, es un perfecto ejemplo de esas otras caras.

Lo saben aquellos que una fría mañana de 1993, en la cancha 4 de la Ciudad Universitaria, le dieron comienzo oficial al deseo de compartir un equipo de fútbol entre amigos, con aquella derrota 2-0 ante el desaparecido Don Bosco. Como el capitán Panchito Alloco, Nito Zorzoli y Santiago Grazioli, héroes de los tiempos fundacionales. Como Rodrigo Cánovas, ese goleador que es leyenda en la UBA con sus más de 250 gritos. Como aquellos ya míticos integrantes de emergencia: TatínKejval, Viru Bernarda y Matu Labat, dueño de un curioso récord (un partido, dos goles y retiro precoz del fútbol). Como tantos otros egresados del San Román, ese colegio de Belgrano que fue el escenario del nacimiento.

Este equipo que merodeó por todos las categorías nunca fue campeón. Su mayor orgullo es el Título de Honor por su participación en el Master, un torneo relámpago al que se clasifican los tres mejores de cada división. Pero nunca nadie pensó en abandonar el Misura, más allá de la ausencia de vueltas olímpicas o de los varios descensos. Ni siquiera aquellos que perdieron espacio entre los titulares o entre los convocados. Sucede que el espíritu amateur no se rige por la lógica de los resultados. Cada uno sabe, en definitiva, que Misura es, fue y será una excusa para seguir siendo amigos. Apenas eso. Todo eso.

Texto publicado en Clarín, en 2007.


Más:
En nuestro Blog del Misura

miércoles, mayo 08, 2019

"El aula murió"


Darío Sztajnszrajber -filósofo, docente, divulgador, crack de la palabra- y una reflexión muy valiosa respecto de estos tiempos de tecnologías y de avances que nos devoran y/o nos interpelan.

Un clase abierta para escuchar y, sobre todo, para pensar. Y para ofrecer y ofrecerse preguntas.

miércoles, abril 03, 2019

Para escuchar desde adentro


Mayra Arena, voz de los pobres, voz nacida y crecida en el barro, voz lúcida. Ella lo cuenta desde adentro, lo responde desde el alma: ¿qué tienen los pobres en la cabeza?

Para escuchar. Y volver a escuchar.

Para reflexionar.

Para aprender.

domingo, marzo 03, 2019

Berta Cáceres, presente




La madrugada del 3 de marzo de 2016, Berta Cáceres -militante pertinaz en nombre del medio ambiente- fue asesinada en La Esperanza, Honduras.

El crimen confirmó lo que Amnistía Internacional había señalado anteriormente: que Honduras es el país del mundo con el mayor número de asesinatos per cápita de defensores de la tierra y el medioambiente.

Este es un breve documental realizado en 2016 para la campaña "Defensoras de la Madre Tierra" como un homenaje para Berta Cáceres.

Para ella, que sigue viva en la lucha que otros continúa. Hoy y siempre.

miércoles, febrero 06, 2019

La lectura como resistencia


Benito Taibo comparte cómo nació su amor por la lectura y cómo es que ello lo llevó a convertirse en escritor.

Se describe a sí mismo como “poeta, novelista y mexicano por convicción”.

Sus palabras, en esta charla TED, son puertas que se abren...

A la lectura.

Más:
Sobre las Charlas TEDx

jueves, enero 10, 2019

Los mundos del revés


Eduardo Galeano, siempre un espacio de reflexión para entender tanto mundo al revés, tanta memoria ausente, tantas injusticias naturalizadas, tantas trampas escondidas...

martes, diciembre 04, 2018

Homenaje a la imaginación

Por Yahoo News

La historia de Richard Appiah Akoto es de las que mueven montañas de solidaridad. El mes pasado, una foto dando una clase de informática se hizo viral. Lo que tenía en especial la esena captada en la Betenase M/A Junior High School de Sekyedumase, al sur de Ghana, es que no había ordenadores.

Lo único que había en esa clase de informática era una pizarra, tizas y el talento para el dibujo de un profesor que, consciente de la necesidad de sus alumnos de aprender para poder seguir adelante, hacía lo que podía por enseñarles.

En Ghana los chicos de 14 y 15 años deben someterse a un examen nacional que incluye preguntas de esta materia. Sin embargo, en el colegio donde Akoto enseña no disponen de ordenadores desde 2011. Al menos eso era así hasta ahora.

Su historia dio la vuelta al mundo y algunos buenos samaritanos decidieron mejorar las condiciones de enseñanza y aprendizaje de este colegio. Así, desde la Universidad de Leeds (Inglaterra), Amirah Alharthi les ha enviado un ordenador portátil.

No ha sido el único. La escuela de informática NIIT Ghana, afincada en Accra, les ha hecho llegar también cinco ordenadores de sobremesa, uno portátil para Akoto y material didáctico.

Su historia llegó a oídos de Microsoft y la compañía le ofreció formación gratuita de la que disfrutó con un viaje a Singapur para acudir a un intercambio anual de educadores. Además, el gigante informático se ha comprometido a incluirle en el Programa de educadores certificados de Microsoft (MCE).


miércoles, noviembre 07, 2018

Cuando la comida es basura



Lo que no cuentan las publicidades, ni los carteles. Este documental sobre la comida chatarra. ¿Qué pasa cuando comemos basura?

No es de este año. Hoy sigue latiendo.

miércoles, octubre 03, 2018

Paenza y lo relevante de la ciencia


Adrián Paenza, hombre de la matemática y la divulgación de las ciencias duras, y su mirada sobre la relevancia del apoyo por parte del estado a la ciencia y la tecnología.

Sucede en un contexto: el Gobierno Argentino degradó al ministerio en cuestión.

Más:
La tormenta se llevó el ministerio, en NexCiencia.

martes, septiembre 04, 2018

Aquí, ahora...



Este documental, a modo de informe realizado por National Geographic, ofrece elementos para reflexionar sobre uno de los grandes males de nuestro tiempo: el calentamiento global.

Es de 2016. Tiene plena vigencia.

Porque el drama sucede aquí, sucede ahora...

martes, agosto 07, 2018

Merlí y la celebración de lo público


Merlí Bergeron, docente catalán en la serie que lleva su nombre. La obra surgida en Barcelona es una preciosa recomendación. Esta escena es un mensaje sobre la relevancia del carácter público de la educación.

Más: 
Otros detalles sobre Merlí, en IMDB.

domingo, julio 01, 2018

Islandia, milagro y espejo


Islandia ya se fue del Mundial. Pero dejó la estela de su milagro. A modo de espejo, también para nuestro Misura. Son pocos, celebran el tercer tiempo en caso de derrota o victoria o empate. Entienden el deporte como un espacio de encuentro, como una herramienta para mejorar la calidad de vida. No son cracks jugando, pero todos juntos llegaron a convertirse en el país menos poblado en participar de un Mundial. Y encima, se suelen vestir de azul, como nosotros...

Acá, su historia:



La escena se repite, ahora, poco más de un año después del milagro inaugural, aquella mágica aventura en la Eurocopa de Francia, que finalizó en los cuartos de final, con todos abrazados a la épica de Islandia. No importa nada. Ni la disfonía posible ni el clima hostil ni la hora ni el después ni el día siguiente. No hay casi nadie en las casas bajas e impecables de la ciudad. Reikiavik, la capital, tiene sus calles copadas por gente que celebra como nunca antes. El epicentro es la plaza de Ingolfstorg, en el downtown. Se abrazan, gritan, exhiben las banderas de su país. "Jaaaaaaaaa", se dicen unos a otros, bajo un cielo oscuro como casi siempre. Esa suerte de alarido es el modo más feliz de decir "sí" en islandés. Un "sí, otra vez". La expresión entusiasmada tiene una razón poderosa: Islandia venció 2-0 a Kosovo en el estadio Laugardalsvöllur y se clasificó por primera vez a un Mundial.

De fondo, en pleno festejo, se escucha -desde los lugares que siguen abiertos para acompañar la celebración- la voz preciosa y única de la cantante Bjork, la cara más visible de este territorio de ancestros vikingos. En el estadio, antes, la celebración se transforma en un rito para siempre, con los futbolistas en su ya típica comunión con los hinchas, con todos aplaudiendo a todos.

Así, este país de 334.000 habitantes -una isla bien al norte de Europa y del mundo, en pleno océano Atlántico- se convirtió en el menos poblado en acceder a la máxima cita (superó a Trinidad y Tobago cuando accedió al Mundial de Alemania 2006). Pensado en cifras del territorio de Maradona y de Messi: Islandia tiene menos habitantes que Florencio Varela y que Moreno y apenas una cuarta parte del Partido de La Matanza. El fútbol permite esas situaciones al menos por un rato.



Su clasificación resulta un asombro. O mucho más: el milagro más grande de la historia del fútbol. Los antecedentes contaban que era imposible que accediera a Francia 2016 y a Rusia 2018. Y contra las casas de apuestas, contra las opiniones, contra el mandato de la historia, Islandia dijo y dirá presente. En tres años pasó del puesto 132 en el ranking de la FIFA a jugar de modo consecutivo en las grandes competiciones.

Se trata de un caso que trascendió las fronteras de la isla y se hizo tema relevante en Europa y ahora por los rincones del mundo.¿Cómo hacen estos tipos condenados al frío con menos de un centenar de superprofesionales, con un odontólogo, Heimir Hallgrimsson, como entrenador para animarse a matar a los gigantes? El periodista y escritor John Carlin -autor del libro El Factor Humano, que inspiró la película Invictus, nominada a dos premios Oscar- ofreció una aproximación a las razones de este éxito, en el diario El País, de Madrid, en tiempos de la Eurocopa:

"En primer lugar que Islandia es un país tan fanático del fútbol como cualquiera y, siendo una gente extremadamente práctica (no hay más remedio si uno pretende sobrevivir en un clima tan despiadado), han invertido en su fútbol base en los últimos diez años con eficiencia y pasión. Como consecuencia, han exportado jugadores a las primeras divisiones de Inglaterra, Italia, Alemania, Francia y Holanda. Si una vez tuvieron complejos frente a las grandes selecciones, ya no. Y encima les anima en el campo el amor que sienten por su remota isla y la feroz determinación de demostrar al mundo que serán pequeños pero eso no quiere decir que no sean matones. Y cuando su selección gana los isleños lo celebran no como una victoria contra las penurias de la vida, ni como el rabioso desahogo de un resentimiento existencial, sino como la guinda, la feliz guinda, de un rico pastel de helado".

El fútbol late en Islandia. Late fuerte.

No es casualidad. El fútbol creció en las últimas dos décadas al amparo de políticas sociales en nombre de alejar a los adolescentes del fantasma de las adicciones. Como con los casos del patinaje o del tenis de mesa, se invitó a todos a practicar metódicamente el más popular de los deportes. Se crearon campos de juego cubiertos y se profesionalizaron entrenadores. Actualmente, Islandia ocupa el primer puesto de la clasificación europea respecto de adolescentes con "estilo de vida saludable".




Hubo un momento clave hace una década y un lustro: la llegada de un personaje que no aparece en televisión. Siggi Eyjólfsson, quien tras retirarse joven y sin gloria de su condición de futbolista, se asomó a la dirección formativa de la federación islandesa, la KSI. Ante la consulta de la revista Panenka, el hombre contestó: “Hay muchos países que tienen buenas instalaciones y clima adecuado para entrenar todo el año. Pero no vas a conseguir buenos jugadores solo porque tengas campos y sol: necesitas tener entrenadores bien preparados y futbolistas dispuestos a trabajar duro. Esto último siempre lo tuvimos; ahora tenemos todo lo demás”.

La búsqueda de la formación, incluso más allá del resultado inmediato, ofrece ahora esta posibilidad. También, resulta un espejo de otras cuestiones. De un país que sabe de reconstrucciones, de proyectos a largo plazo, del respeto y del cuidado de lo público. Hay datos que retratan: Islandia se ubica en el top 10 en Indice de Desarrollo Humano (IDH, elaborado por la ONU) y en el podio del Coeficiente de Gini (mide la igualdad/desigualdad en el reparto de la riqueza de cada país).

El periodista argentino Aarón Tenab estuvo en días recientes en Islandia. Quedó maravillado. Le cuenta a este diario que es increíble lo que han logrado "sólo si se mira desde afuera". Entiende que son especialistas en decisiones y en búsquedas colectivas, en asambleas públicas, en pluralidad. Hay sólo un motivo para la queja: "Es caro vivir. Un café o una cerveza te pueden costar 10 dólares". Pero también dice que compartir una celebración con esa gente no tiene precio.

*Texto publicado en Planeta Redondo, de Clarín, en octubre de 2017, en ocasión de la clasificación de Islandia a la Copa del Mundo de Rusia.

lunes, junio 04, 2018

Música para los invisibles


Greenpeace Africa y su campaña en nombre de defender el suelo y el subsuelo de Congo, otro de los territorios agobiados en el continente más pobre y menos visible.

#DanceForCongo

Baila con esta música bella. 

Y escuchemos el mensaje:


martes, mayo 01, 2018

Las patas de la mentira de la guerra


Eduardo Galeano les pone palabras a las guerras. Sensatez a las mentiras que nos matan todos los días. Para escucharlo hoy, aunque ya no esté. Para entender mejor. Para abrazar sus pensamientos, que todavía nos abrazan entre tanto desamparo.

miércoles, abril 04, 2018

¿Una revolución educativa?


Educación a la carta es un documental de la asociación española Plataforma por la Libertad Educativa, dirigido por Laura Mascaró, que muestra diferentes opciones educativas y aboga por su coexistencia y la libertad de elección de las familias. Se trata, sobre todo, de una puerta abierta al debate y al razonable cuestionamiento de los modos tradicionales de educación.

Más:
Detalles sobre la Plataforma por la Libertad Educativa, en su web oficial.

martes, marzo 06, 2018

Antes de que nos tape el agua...




Antes Que Sea Tarde
(el nombre original es Before The Flood, cuya traducción sería Antes de la Inundación) es una película documental de 2016, dirigida por Fisher Stevens y conducida y narrada por Leonardo Di Caprio.

Se trata, sobre todo, de un llamado urgente respecto de una cuestión central: el cambio climático. Y sus consecuencias, claro. También resulta una invitación a reflexionar.


Más:
Los detalles de la película, en IMDB

miércoles, febrero 28, 2018

El crack de los pies torcidos


Nació entre desamparos, despojado de casi todo. En los días de su infancia de dolores en Pau Grande, a Manuel Francisco dos Santos su hermana Rosa lo bautizó con un nombre que tenía explicación: Garrincha. No se trataba de una casualidad: en su familia lo consideraban natural, escurridizo, chueco y feo, como el pájaro que lleva ese nombre y habita las selvas del Mato Grosso. Ese apodo lo acompañó siempre: en la gloria de sus gambetas y de las ovaciones y en la miseria de sus días finales. Le decían también Mané. Y él, más allá de cómo lo eligieran llamar, resultó invariablemente lo mismo: la alegría del pueblo. Por eso, cuando el director brasileño Joaquim Pedro de Andrade realizó la primera de las varias películas que se hicieron sobre este crack sin igual optó por ese nombre: "Garrincha, alegria do povo".

Su vida parece sacada de algún retazo del memorable film brasileño Ciudad de Dios, de Fernando Meirelles. Una vida ardua, de favelas, de violencia, también de hambre. "Lucha y nunca sobrevivirás... Corre y nunca escaparás...", era el eslogan de la película. Y eso hizo Garrincha en su recorrido: luchó primero entre las carencias que le ofrecía Río de Janeiro y contra los augurios de los médicos, que señalaban que no podría jugar al fútbol; corrió luego por los terrenos del mundo para ganarse la vida y la historia. Un libro reciente, del chileno Reinaldo Marchant, lo define desde el título: "El Angel de las piernas torcidas".

Nada de él hacía imaginar lo que fue: uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos. Hijo de africanos e indígenas, tenía los pies girados hacia adentro, su pierna derecha era 6 centímetros más larga que la izquierda, su columna vertebral estaba torcida y sus problemas se agravaron por una severa poliomielitis. Le ganó a todo eso. Y se convirtió en mago de la raya, en un wing capaz de todo en cualquier momento. Es el máximo ídolo de la historia del Botafogo (con el que ganó tres campeonatos cariocas y dos Copas Río-San Pablo) y obtuvo dos títulos del mundo con Brasil (en Suecia 1958 y en Chile 1962, donde también fue goleador). Armando Nogueira, periodista de TV Globo, explicó alguna vez: "Garrincha es el único jugador del mundo que hizo millonarios a seis compañeros de equipo, sirviéndoles goles hechos: Amarildo, Altafini, Vavá, Paulo Valentim, China y Chinezinho". Tremenda paradoja: Mané murió abrazado a la más extrema pobreza.

Hay una anécdota, ya casi con carácter mitológico o de leyenda, que lo retrata como lo que fue: un jugador maravilloso al servicio del carácter lúdico del fútbol. Cuando el árbitro del encuentro definitorio del Mundial de 1958, el francés Marcel Guigue, señaló el final, Garrincha -al ver a sus compañeros correr para abrazarse y celebrar el triunfo- preguntó qué sucedía. Cuando se enteró de que todo había terminado y que eran campeones, él se disgustó. Había una razón poderosa: quería seguir jugando.

Sobre él, contó el escritor uruguayo Eduardo Galeano: "Cuando él estaba allí, el campo de juego era un picadero de circo; la pelota, un bicho amaestrado; el partido, una invitación a la fiesta. Garrincha defendía a su mascota, la pelota, y juntos cometían diabluras que mataban de risa a la gente. Él saltaba sobre ella, ella brincaba sobre él, ella se escondía, él se escapaba, ella lo corría. En el camino, los rivales se chocaban entre sí". A Garrincha también lo cuentan los números: para Botafogo convirtió 244 goles y de los 60 encuentros que disputó para Brasil, sólo perdió uno.

Su vida de excesos lo condenó pronto: a los 49 años, lo mató una cirrosis. Estaba solo, más allá de los muchos hijos que tuvo por varios rincones de Río de Janeiro. Lo velaron en el Maracaná, ese lugar en el que Garrincha había hecho lo que mejor sabía: regalar alegrías. La gente lo lloró por varios días y varias noches. El inmenso Mané tal vez nunca supo que había generado en los demás lo que casi nunca había conseguido para él: felicidad.

Texto publicado por el autor del Blog en Planeta Redondo de Clarín.


Cine sugerido:

Imágenes de Alegria do povo, la película más significativa sobre Garrincha.


Más:
Detalles del film, en IMDB.